Es la calle con más monumentos medievales por metro del mundo islámico, y se recorre andando en una tarde. Un kilómetro largo, peatonal en su tramo central, con mezquitas, madrasas, mausoleos, fuentes públicas, casas y caravasares uno detrás de otro, casi todos abiertos y casi todos gratis o muy baratos.
De noche, iluminada y con las familias cairotas paseando, es uno de los mejores planes de la ciudad.

Los datos
| Nombre completo | Sharia al-Muizz li-Din Allah, por el cuarto califa fatimí |
| Trazado | De Bab al-Futuh, al norte, a Bab Zuweila, al sur |
| Longitud | Poco más de un kilómetro |
| Origen | 969, eje principal de la ciudad fatimí de Al-Qahira |
| Peatonal | Sí, en el tramo central, desde la rehabilitación iniciada en 1997 |
| Cómo llegar | A pie desde Jan el-Jalili, o metro hasta Ataba |
Conviene decir desde el principio dónde empieza y dónde acaba, porque circula mucha confusión: la calle no llega a la ciudadela ni pasa por la mezquita de Ibn Tulun ni por la del sultán Hassan, que están en otra parte de la ciudad histórica. Va de una puerta de la muralla fatimí a la otra.
Qué fue
En 969 el general fatimí Yawhar conquistó Egipto y fundó al norte de Fustat una ciudad amurallada nueva, Al-Qahira, «la victoriosa», reservada al califa, a su corte y a su ejército. Esta calle era su eje: entraba por la puerta norte, pasaba entre los dos palacios califales y salía por la del sur.
Con el tiempo la muralla dejó de tener sentido, la ciudad se abrió y esta vía se convirtió en la gran calle comercial de El Cairo, la Qasaba. Cada sultán mameluco que quiso dejar su marca la dejó aquí, y por eso la calle acumula seis siglos de arquitectura en fila.
El recorrido, de norte a sur
Este es el orden que funciona: se empieza arriba, en la puerta norte, y se baja hasta Bab Zuweila y el bazar.
Bab al-Futuh y Bab al-Nasr
Las dos puertas del extremo norte, de 1087, con sus torres redondas y cuadradas y un tramo de muralla entre ellas por el que se puede caminar por dentro. Hay grafitis franceses tallados por los soldados de Napoleón, que las usaron como cuartel y les pusieron nombre.
La mezquita de al-Hakim
Pegada a Bab al-Futuh. Empezada en 990 y terminada en 1013, con dos minaretes extraordinarios encajados en cubos de piedra. Su historia posterior es curiosa: fue prisión de cruzados, establo, almacén y escuela napoleónica antes de restaurarse en el siglo XX.
Bayt al-Suhaymi
En un callejón a la izquierda. Casa de mercader de 1648, ampliada después, con patio, celosías de madera torneada, salón de recepción con fuente y baño privado. Es lo mejor que hay para entender cómo se vivía aquí.
El sabil-kuttab de Abd al-Rahman Katjuda
En la bifurcación, de 1744. Abajo una fuente pública para dar agua gratis a los transeúntes y arriba una escuela coránica. Es el edificio más fotografiado de la calle.
El complejo de Qalawun
El conjunto más importante, de 1285. Reúne en un solo frente un hospital, una madrasa y el mausoleo del sultán, con una fachada de arcos y celosías y un interior de mármoles, estucos y madera de una riqueza excepcional. El hospital funcionó, atendiendo gratis y sin distinción, durante seis siglos.
A su lado, en fila, la madrasa de al-Nasir Muhammad, con una portada gótica traída como botín de Acre, y la del sultán Barquq, de 1386.

La madrasa de al-Salih Ayyub
De 1243, del último sultán ayubí. Fue la primera madrasa de Egipto que enseñó las cuatro escuelas jurídicas suníes a la vez.
El cruce del bazar
Aquí la calle corta el zoco. A la izquierda queda Jan el-Jalili y la mezquita de Al-Azhar; alrededor, los tramos especializados: el de los caldereros, el de las especias, el de las telas.
La Ghuriya
Dos edificios enfrentados a ambos lados de la calle, la madrasa y el mausoleo del sultán al-Ghuri, de 1505, con las fachadas rayadas en blanco y negro. Cerca está Wekalet El Ghouri, un caravasar restaurado donde varias noches por semana se baila la tanoura con entrada gratuita.
Bab Zuweila
El final. La puerta sur de la muralla, de 1092, con los dos minaretes de la mezquita de al-Muayyad plantados encima. Se puede subir, y es el mejor mirador de todo el barrio: desde arriba se ve la calle entera que acabas de recorrer y un mar de cúpulas y minaretes en todas direcciones.
Fue durante siglos el lugar donde se ejecutaba públicamente y donde se colgaban las cabezas. Justo debajo empieza la calle de los khayamiya, los tapiceros que cosen a mano los paños de aplique, en el último zoco techado medieval que queda en El Cairo.
Cómo visitarla
- Ve al atardecer. Se llega con luz para ver las fachadas y se acaba de noche, con la calle iluminada y llena de gente. Es la mejor hora con diferencia.
- De norte a sur. Empezar en Bab al-Futuh y terminar en Bab Zuweila deja el bazar y la cena al final.
- Sube a Bab Zuweila. Cuesta muy poco, casi nadie lo hace y es lo mejor de la tarde.
- Entra en los edificios. Muchos están abiertos y son gratis; con frecuencia no hay nadie dentro.
- Calcula tres o cuatro horas sin prisa, y una hora si solo quieres pasear.
- Cubre hombros y rodillas y lleva calcetines: en las mezquitas hay que descalzarse.
- Lleva efectivo en billetes pequeños.
- El regateo en las tiendas es normal y se hace con buen humor.
Dónde parar a comer
En los alrededores se come koshari, ful, ta’ameya y shawarma en puestos de calle, y hay cafés tradicionales con té, café a la turca y karkadé, la infusión de hibisco que se toma fría en verano y caliente en invierno. El más famoso es El Fishawy, en Jan el-Jalili, abierto sin interrupción desde 1773.
Por qué merece la pena
Porque no hay nada equivalente. Ni en El Cairo ni fuera de él existe otra calle donde se pueda entrar, en un kilómetro y sin coger un taxi, en un hospital del siglo XIII, en una casa del XVII, en una escuela coránica del XVIII y en dos puertas de muralla del XI.
Y porque sigue siendo una calle, con gente comprando, niños jugando y tiendas abriendo. Eso es lo que la diferencia de un yacimiento.

