Se llama colgante porque lo está. La nave de la iglesia se construyó encima de la puerta sur de la fortaleza romana de Babilonia, apoyada en sus dos bastiones y salvando el vano de la puerta con vigas de palmera. El suelo del templo queda así suspendido unos metros por encima del terreno.
Dentro hay un panel de vidrio en el suelo por el que se ve el hueco. Es lo primero que busca todo el mundo y merece la pena: explica el edificio entero de un vistazo.

Los datos
| Nombre | Iglesia de la Virgen María; en árabe, al-Muallaqa, «la suspendida» |
| Dónde | Calle Mar Girgis, Cairo copto, sobre la fortaleza de Babilonia |
| Origen | Se documenta con seguridad desde el siglo VII, sobre un lugar de culto anterior |
| Estructura actual | En lo esencial de los siglos X y XI, con reformas posteriores |
| Qué destaca | El iconostasio de marfil y ébano, el púlpito de mármol y 110 iconos |
| Cómo llegar | Metro, estación Mar Girgis, a la salida misma |
La fortaleza de debajo
Para entender el barrio hay que empezar por aquí. Los romanos levantaron en este punto una fortaleza que llamaron Babilonia, con murallas de diez metros y torres circulares, para controlar el paso del Nilo y la entrada del canal que unía el río con el mar Rojo.
Cuando llegó el cristianismo, la comunidad copta se instaló dentro del recinto y fue construyendo sus iglesias sobre las estructuras romanas: sobre las torres, sobre las puertas, sobre los muros. De ahí que en cuatro manzanas haya media docena de iglesias antiquísimas, una sinagoga y un monasterio, todos apiñados.
Los bastiones de la puerta sur, sobre los que se apoya la Colgante, se ven perfectamente desde el patio de entrada y desde el Museo Copto de al lado.
La entrada
Se accede por una fachada de dos campanarios gemelos, del siglo XIX, y desde ahí se suben veintinueve escalones: la escalera que le dio a los viajeros europeos el apodo de «la iglesia de la escalera».
Arriba hay un patio pequeño con arcadas y mosaicos modernos que cuentan la huida a Egipto, y al fondo la puerta de la iglesia.
Qué ver dentro
El interior es una basílica de tres naves separadas por columnas, con techumbre de madera. Está en penumbra y huele a incienso; hay culto de verdad y conviene entrar en consecuencia.
- El iconostasio central, el biombo que separa la nave del santuario, de madera de ébano taraceada con marfil formando cruces y motivos geométricos. Es del siglo XII y es la mejor pieza de la iglesia.
- Los 110 iconos repartidos por el templo, el más antiguo de los cuales es del siglo VIII.
- El púlpito de mármol, sostenido por trece columnas: una representa a Cristo y las otras doce a los apóstoles. Dos son de mármol negro, por Judas y por Tomás.
- El panel de vidrio del suelo, en la nave lateral, desde el que se ve el vacío sobre la puerta romana.
- La capilla de Taklahaimanot, en un lateral, la parte más antigua que se conserva, con restos de pintura mural.

Su papel en la Iglesia copta
No es solo un edificio bonito. Cuando la sede del patriarca copto se trasladó de Alejandría a El Cairo, en el siglo XI, esta fue durante siglos la iglesia patriarcal, y aquí se celebraron elecciones de papas coptos y sínodos.
Sigue en uso, con liturgia los domingos y los viernes, y con la celebración anual del monte de la Virgen. Si coincides con un oficio, la lengua que oirás en algunas partes es el copto, el último descendiente del egipcio antiguo, escrito con alfabeto griego.
Qué hay al lado
Todo está en cinco minutos a pie, y esa concentración es lo que hace especial al barrio.
- La iglesia de Abu Serga, con la cripta donde la tradición sitúa el refugio de la Sagrada Familia.
- La sinagoga Ben Ezra, donde apareció la gueniza de El Cairo, el mayor depósito de documentos medievales judíos del mundo.
- La iglesia de Santa Bárbara y la de San Jorge, esta última circular porque se levanta sobre una torre romana.
- El Museo Copto, con la mejor colección de arte copto que existe y unos artesonados de madera extraordinarios.
Cómo visitarlo
- Ve en metro. La estación de Mar Girgis está en la puerta y evita el tráfico, que es el principal problema de moverse por El Cairo.
- Es gratuito, como el resto de iglesias del barrio. El Museo Copto tiene entrada.
- Cubre hombros y rodillas. Es un templo en uso.
- Evita las horas de culto si vas a visitar y no a asistir.
- Calcula dos horas para todo el barrio con el museo.
- Se combina bien con la mezquita de Amr ibn al-As, la primera de África, que está a diez minutos andando.
Por qué merece la pena
Porque es el otro Egipto, el que casi nunca entra en los itinerarios. Después de una semana de faraones, cuesta asimilar que en el mismo país haya una comunidad cristiana continuada desde el siglo I que sigue rezando en la lengua de los constructores de las pirámides.
Y porque la iglesia, con su penumbra, su madera y su marfil, no se parece a nada de lo demás.

