4 Noches
Recorre el antiguo Egipto en nuestro crucero de 3 noches por el Nilo, de Asuán a Luxor. Embarcarás en Asuán, donde visitarás el templo de Philae, dedicado a la diosa Isis, y la presa de Asuán. Durante la navegación hacia Luxor disfrutarás de la pensión completa a bordo y de camarotes cómodos, con el paisaje del río pasando por la ventana.
Esto es lo que verás en Asuán y en Luxor.
El viaje empieza en Asuán. Navegarás hasta el templo de Philae, trasladado piedra a piedra a la isla de Agilkia para salvarlo de las aguas, y verás el colosal obelisco inacabado, abandonado en la cantera hace más de tres mil años. También te detendrás en la presa de Asuán, con sus vistas sobre el lago Nasser y los poblados nubios.
Más al norte te espera Luxor. Recorrerás el inmenso templo de Karnak, con su sala hipóstila de 134 columnas, y el templo de Luxor, con sus pilonos y relieves jeroglíficos. En la orilla oeste visitarás el templo de Hatshepsut, excavado en la pared del acantilado de Deir el-Bahari, y los colosos de Memnón.
Puedes desplegar cada jornada para ver qué se visita.
Tu crucero por el Nilo empieza en Asuán, la ciudad más meridional de Egipto y la más tranquila del valle. A tu llegada al aeropuerto o a la estación de tren te recibirá nuestro representante, que se ocupará del equipaje y te presentará a tu guía egiptólogo de habla hispana.
Presa alta de Asuán. La primera parada es la gran obra de la ingeniería egipcia del siglo XX. Terminada en 1970 tras once años de trabajos, mide casi cuatro kilómetros de largo y creó el lago Nasser, el mayor embalse artificial del mundo. Puso fin a las crecidas anuales del Nilo que durante milenios habían marcado el calendario agrícola de Egipto, y desde su calzada se abarca de un vistazo el lago por un lado y el río encajonado por el otro.
Obelisco inacabado. Sigue tumbado en la cantera de granito rosa donde se talló, en tiempos de la reina Hatshepsut. Mide 42 metros y habría pesado unas 1.200 toneladas: el monolito más grande jamás intentado. Una grieta aparecida durante el trabajo obligó a abandonarlo a medio hacer, y por eso es hoy el mejor sitio del mundo para entender cómo se labraban estas piezas: se ven las marcas de las bolas de dolerita con las que se golpeaba la roca y el canal abierto alrededor del bloque.
Templo de Philae. Se llega en barca, y ese trayecto corto por el río forma parte del encanto. Dedicado a la diosa Isis, fue uno de los últimos templos del antiguo Egipto en seguir activo: aquí se celebró culto hasta el siglo VI. Cuando la presa amenazó con dejarlo bajo el agua, la Unesco lo desmontó en unos 40.000 bloques y lo levantó de nuevo, piedra a piedra, en la vecina isla de Agilkia, recortada para reproducir el perfil de la original.
Al terminar las visitas te trasladaremos al barco para el embarque. A bordo te esperan la comida, el té de la tarde y la cena, con el crucero amarrado en Asuán.
Comidas: comida y cena
Noche a bordo del crucero
Desayunarás a bordo mientras el barco leva anclas y pone rumbo al norte. La navegación de la mañana pasa bajo el puente de Asuán y deja atrás las palmeras y los pueblos nubios de la orilla: es uno de los tramos más bonitos del crucero por el Nilo y se disfruta mejor desde la cubierta superior.
Templo de Kom Ombo. Está a pie del embarcadero, sobre un promontorio en un recodo del río donde antiguamente se congregaban los cocodrilos. Es el único templo doble de Egipto: dos mitades perfectamente simétricas, con sus propias puertas, capillas y santuarios. La sur está consagrada a Sobek, el dios cocodrilo; la norte, a Haroeris, «Horus el Grande», el dios halcón sanador.
En sus muros están grabados dos de los relieves más citados del antiguo Egipto: el calendario, que reparte las fiestas del año, y el conjunto de instrumental médico —bisturís, pinzas, ventosas y hasta una balanza— que da idea de lo avanzada que estaba la medicina egipcia. Junto al recinto hay un pequeño museo con cocodrilos momificados hallados en la zona.
Tras la visita comerás a bordo mientras el barco sigue navegando hasta Edfu.
Templo de Edfu. Dedicado a Horus, es el templo mejor conservado de todo Egipto. Conserva el techo, los muros, los pilonos de 36 metros y casi todos sus relieves, así que es el único donde se entiende de verdad cómo funcionaba un templo por dentro: el patio porticado, la sala hipóstila en penumbra y, al fondo, el santuario con la barca procesional. En la entrada montan guardia dos halcones de granito negro. Se llega desde el barco en calesa, atravesando la ciudad.
Por la tarde se sirve el té en cubierta mientras el barco atraviesa la esclusa de Esna, un paso estrecho donde los vendedores se acercan en barcas para negociar a gritos con los pasajeros. Cena y noche a bordo, ya en Luxor.
Comidas: desayuno, comida y cena
Noche a bordo del crucero
Amaneces en Luxor, la antigua Tebas, capital de Egipto durante el Imperio Nuevo y la ciudad con mayor concentración de monumentos del mundo. Después del desayuno saldrás con tu guía a recorrer la orilla este, la de los templos de los vivos.
Templo de Karnak. No es un templo, sino una ciudad de templos: más de dos kilómetros cuadrados levantados y ampliados por treinta faraones a lo largo de dos mil años. Se entra por la avenida de las esfinges con cabeza de carnero y se desemboca en la gran sala hipóstila, 134 columnas de hasta 23 metros que sostenían un techo de losas y todavía conservan restos de la pintura original. Alrededor quedan el lago sagrado, los obeliscos de Hatshepsut y la capilla roja, y en cada muro miles de jeroglíficos que narran campañas militares y ofrendas a Amón.
Templo de Luxor. En pleno centro de la ciudad, construido por Amenhotep III y ampliado por Ramsés II, que plantó ante la fachada dos colosos sentados y un obelisco —el gemelo del que hoy está en la plaza de la Concordia de París—. Es el único templo de Egipto donde se superponen vestigios faraónicos, grecorromanos, coptos e islámicos: sobre una de sus salas sigue en uso la mezquita de Abu el-Haggag, a diez metros por encima del suelo original.
Ambos templos estaban unidos por la avenida de las Esfinges, casi tres kilómetros de estatuas que se pueden volver a recorrer a pie desde su restauración.
Después regresarás al barco para comer, tomar el té de la tarde y cenar a bordo. La tarde queda libre: es buen momento para pasear por la corniche o cruzar en faluca al atardecer.
Comidas: desayuno, comida y cena
Noche a bordo del crucero
Desayunarás a bordo y harás el check-out antes de cruzar a la orilla oeste, la de las necrópolis: donde los antiguos egipcios enterraban a sus muertos, del lado por el que se pone el sol.
Valle de los Reyes. En este barranco reseco se excavaron en la roca más de sesenta tumbas de faraones del Imperio Nuevo, entre ellas las de Tutankamón, Seti I y Ramsés VI. La entrada general permite visitar tres tumbas a elegir entre las abiertas ese día; sus corredores conservan los textos funerarios y los colores tal como se pintaron hace más de tres mil años, protegidos por la sequedad del desierto.
Templo de Hatshepsut. En Deir el-Bahari, encajado en terrazas contra un acantilado de trescientos metros. Es el edificio más moderno de aspecto del antiguo Egipto: líneas rectas, rampas y columnatas. Lo mandó levantar Hatshepsut, una de las pocas mujeres que reinó con el título de faraón, y sus relieves cuentan la célebre expedición comercial al país de Punt.
Colosos de Memnón. Dos estatuas de cuarcita de dieciocho metros que representan a Amenhotep III sentado en el trono. Es todo lo que queda del mayor templo funerario que se construyó nunca en Egipto. En época romana se hicieron famosos porque uno de ellos «cantaba» al amanecer, un silbido que producía la piedra agrietada al calentarse.
Tendrás tiempo libre en Luxor antes del traslado al aeropuerto o a la estación de tren.
Ampliación recomendada: desde Luxor puedes añadir un vuelo en globo al amanecer sobre la orilla oeste, con vistas al Valle de los Reyes y al templo de Hatshepsut desde el aire.
Comidas: desayuno
Precio por persona, siempre — nunca por categoría de camarote. Lo que cambia es con quién compartes.
Asuán → Luxor
| Camarote | Precio por persona |
|---|---|
| Por persona en camarote doble | €730 |
| Camarote de uso individual | €1.095 |
| Camarote | Precio por persona |
|---|---|
| Por persona en camarote doble | €625 |
| Camarote de uso individual | €940 |
Invierno: octubre a abril · Verano: mayo a septiembre. Niños: gratis menores de 2, 25 % de 2 a 5, 50 % de 6 a 11.
Reservar 3 nochesPrecios por persona en temporada estándar. En Navidad, Fin de Año y Semana Santa se aplica suplemento; confírmalo al reservar.
Las propinas no están incluidas en nuestros paquetes y quedan siempre a tu criterio. No son obligatorias, pero suponen un gesto muy valorado por el equipo que te acompaña durante el viaje.
Entre los gastos personales que no cubre el precio se incluyen las rutas gastronómicas, las bebidas alcohólicas, las propinas, las tasas de visado, las actividades de ocio y cualquier otro servicio no indicado.
En concreto, deberás abonar aparte:
Ninguno de nuestros paquetes incluye las entradas a los recintos arqueológicos de acceso especial: el interior de las pirámides, la sala de las momias reales del Museo Nacional de la Civilización Egipcia o la tumba de Tutankamón, en el Valle de los Reyes de Luxor.
Ten en cuenta que: