Vista nocturna de El Cairo con el horizonte iluminado y vibrante.

Descubre Egipto de Noche: Magia y Misterio

Casi todo el turismo en Egipto ocurre entre las seis de la mañana y las tres de la tarde, porque es cuando abren los yacimientos y porque después aprieta el calor. El resultado es que mucha gente se va del país sin haber visto lo que probablemente sea su mejor versión: los templos iluminados, el bazar a las once de la noche y el desierto bajo un cielo sin una sola luz.

Esto es lo que se puede hacer en Egipto cuando se pone el sol, ordenado por sitios y con lo que conviene saber de cada cosa.

Espectáculo de luz y sonido en las pirámides de Guiza

Los espectáculos de luz y sonido

Son una institución en Egipto: existen desde los años sesenta y han cambiado poco desde entonces, lo cual forma parte de su encanto. Se ilumina el monumento por partes mientras una voz grave narra su historia, con música orquestal de fondo. Es teatral, un punto anticuado y funciona.

Los tres principales son estos:

  • Guiza. Se ve desde una grada frente a la Esfinge, con las tres pirámides detrás. Es el más conocido y el más impresionante en cuanto a escenario.
  • Karnak. El mejor de los tres, y con diferencia. Aquí no te sientas: se camina por el interior del templo, avanzando de sala en sala mientras la iluminación va cambiando, hasta llegar a una grada junto al lago sagrado. Recorrer la sala hipóstila de noche, entre columnas de veintitrés metros, es de las cosas más memorables del viaje.
  • Filé. Se llega en barca hasta la isla, ya de noche, y se recorre el templo a pie antes de sentarse. El trayecto en el agua es la mitad de la experiencia.

Un detalle que hay que comprobar sí o sí: cada sesión se narra en un idioma distinto, y el español no está todos los días ni a la misma hora. Los horarios también cambian según la temporada. Confírmalo el mismo día, o reserva a través de una agencia que lo gestione, porque presentarse sin más y encontrarse con la sesión en alemán es un clásico.

Luxor de noche

Luxor es la ciudad de Egipto donde más merece la pena salir después de cenar, por una razón concreta: el templo de Luxor abre por la noche y está iluminado.

Templo de Luxor iluminado por la noche

No es un espectáculo: es la visita normal, con la luz artificial haciendo el trabajo. Las columnas proyectan sombras enormes, los colosos de Ramsés II se recortan contra el cielo y hay muchísima menos gente que de día. Está en pleno centro, junto a la corniche, así que se llega andando desde casi cualquier hotel.

El Museo de Luxor también abre en horario de tarde y noche, y es una visita muy agradecida: pequeño, bien iluminado, con piezas escogidas y explicadas una a una, justo lo contrario del museo de Tahrir. Y la avenida de las Esfinges, que une Luxor con Karnak a lo largo de casi tres kilómetros, se recorre iluminada.

El Cairo de noche

La calle Al-Muizz

Si solo puedes hacer una cosa de noche en El Cairo, que sea esta, y además es gratis. La calle Al-Muizz atraviesa el corazón del Cairo medieval de norte a sur, es peatonal y por la noche está iluminada monumento a monumento: mezquitas, madrasas, sabiles y palacios de los siglos X al XIX, uno detrás de otro.

Se camina entre Bab al-Futuh y Bab Zuweila en una hora larga, parando a mirar. Hay familias egipcias paseando, cafés con sillas en la calle y vendedores de zumo. Es el paseo urbano más bonito de la ciudad.

Jan el-Jalili

El bazar aguanta abierto hasta tarde y de noche es cuando mejor se ve, con los escaparates de cobre y de lámparas encendidos. En el corazón del laberinto está el café El Fishawy, fundado en 1797 y frecuentado durante décadas por Naguib Mahfuz: espejos enormes, techos de madera, té con menta y narguile. Está lleno de turistas y sigue mereciendo la pena.

El bazar de Jan el-Jalili iluminado de noche

El parque Al-Azhar

Poco conocido entre los visitantes y muy querido por los cairotas. Se construyó sobre un vertedero de escombros de quinientos años y hoy es una colina ajardinada desde la que se ve, al atardecer, toda la silueta del Cairo islámico: la Ciudadela, la mezquita de Muhammad Ali y centenares de minaretes recortados contra el cielo. Hay restaurantes en lo alto. Es el mejor sitio de la ciudad para ver ponerse el sol.

La danza Tanoura

El espectáculo de derviches giradores se celebra varias noches por semana en Wekalet El Ghouri, una caravanera mameluca del siglo XVI, y la entrada es gratuita. Los días y la hora han cambiado varias veces con los años, así que conviene confirmarlo el mismo día y llegar con antelación, porque el patio se llena.

Crucero con cena por el Nilo

Un barco que navega un par de horas por el tramo urbano del Nilo mientras se cena en bufé, con música en vivo, danza del vientre y un número de Tanoura. Es turístico sin disimulo y a la vez muy divertido, sobre todo en familia o en grupo. Se sale entre las siete y las ocho y media de la tarde, con recogida en el hotel.

La Torre de El Cairo

Ciento ochenta y siete metros de hormigón en forma de celosía de papiro, levantados en 1961 en la isla de Gezira. Desde el mirador se ve la ciudad entera encendida y, en las noches despejadas, la silueta de las pirámides al oeste. Sube antes del atardecer para verlo de día y de noche en la misma visita.

Asuán de noche

Asuán tiene otro ritmo: no hay vida nocturna en el sentido habitual y precisamente por eso es donde mejor se está. Lo que se hace aquí es navegar.

Una faluca al atardecer entre la isla Elefantina y la isla Botánica, con el sol cayendo detrás de las dunas de la orilla oeste, es la postal del Alto Egipto. Son barcas de vela sin motor, silenciosas, y se alquilan por hora en la corniche; el precio se cierra antes de subir.

Después, cenar en un poblado nubio de la orilla oeste: casas pintadas de azul y ocre, pescado del Nilo, tagines de verduras y karkadé. Se llega en lancha y se vuelve de noche por el río.

El desierto

La experiencia nocturna más extraordinaria de Egipto no está en ninguna ciudad. Es dormir en el Desierto Blanco, a unas cinco horas de El Cairo pasando por el oasis de Bahariya, entre formaciones de creta blanca esculpidas por el viento con formas de setas, torres y animales.

Se acampa sobre la arena, se cena junto al fuego y se duerme al raso. Sin ninguna luz artificial en cientos de kilómetros, el cielo que se ve allí no se parece a nada. Es una excursión de dos días con operador local, no algo que se improvise.

Salir de noche

El Cairo tiene una escena nocturna real, aunque bastante escondida para el visitante. Los bares de hotel son la opción más sencilla y previsible; en Zamalek y en el centro hay locales con música en vivo, y en el Nilo funcionan varios barcos-discoteca. La noche fuerte es la del jueves, porque el fin de semana egipcio es viernes y sábado.

En Sharm el-Sheij y en Hurgada la cosa es completamente distinta: allí sí hay zona de ocio concentrada, con discotecas y bares abiertos hasta la madrugada, orientada al turismo internacional.

Ten en cuenta que el alcohol no se vende en todas partes y que durante el Ramadán la ciudad cambia por completo: casi nada abre antes de la puesta de sol, y después las calles se llenan hasta la madrugada. Si coincides con esas fechas, la vida nocturna es más intensa que en ningún otro momento del año.

Cosas prácticas

  • Moverse. Uber y Careem funcionan de noche sin problema y con precio cerrado. Es más cómodo que negociar con un taxi a las once.
  • Ropa. Refresca mucho más de lo que parece, sobre todo entre noviembre y febrero y en el desierto, donde la diferencia entre el día y la noche puede superar los veinte grados. Lleva una chaqueta.
  • Seguridad. Las zonas turísticas están vigiladas y hay gente en la calle hasta tarde. Aplica el mismo criterio que en cualquier ciudad grande: calles principales, transporte reservado y no exhibir objetos de valor.
  • Reservar. Los espectáculos de luz y sonido, los cruceros con cena y la salida al desierto se contratan con antelación. Improvisar aquí suele salir caro y mal.

Merece quedarse despierto

Egipto de noche no es un plan alternativo para rellenar horas: es donde están algunas de las mejores cosas del viaje. Karnak iluminado, la calle Al-Muizz vacía, una faluca en Asuán al atardecer y el cielo del Desierto Blanco compiten de tú a tú con cualquier visita de la mañana.

Puedes ver las excursiones nocturnas que organizamos en actividades en Egipto, todas con guía en español y traslado desde el hotel.

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