Una semana es la duración que elige la mayoría de la gente que viaja a Egipto por primera vez, y da para bastante más de lo que parece. Alcanza para las pirámides, para navegar el Nilo entre Luxor y Asuán, para Abu Simbel y para el Valle de los Reyes, siempre que el itinerario esté bien montado y no se pierdan días en desplazamientos mal encajados.
Este es el recorrido clásico, día por día, con lo que se ve en cada uno y por qué va en ese orden.

Antes de salir
- Visado. Se puede tramitar por internet antes de viajar o comprar a la llegada, en una ventanilla del aeropuerto anterior al control de pasaportes. El pasaporte necesita seis meses de validez.
- Dinero. Egipto funciona con efectivo para todo lo pequeño: taxis, propinas, bazares y cafés. Cambia allí, no en España, y pide billetes pequeños. Las tarjetas sirven en hoteles y restaurantes de cierto nivel.
- Vuelos internos. Con siete días, el trayecto El Cairo–Asuán se hace en avión. Son poco más de una hora y salen varios al día. En tren nocturno son unas trece.
- Fechas. De octubre a abril. En verano, Luxor y Asuán superan los 45 °C y un itinerario tan apretado se vuelve inviable.
- Equipaje. Calzado cerrado, ropa que cubra hombros y rodillas para mezquitas e iglesias, sombrero, gafas, protección solar alta y una batería externa.
Tienes los preparativos completos en la guía para visitar Egipto y las fechas en la mejor época para viajar.
Día 1. Llegada a El Cairo
El aeropuerto está al noreste y el trayecto al centro puede llevar de cuarenta minutos a hora y media según el tráfico, que en El Cairo es un fenómeno en sí mismo. Lo más cómodo es tener el traslado contratado y a alguien esperando con tu nombre; si no, las aplicaciones de transporte funcionan bien en la ciudad y evitan negociar precio.
No intentes encajar visitas este día. Si llegas con luz y con ganas, lo mejor es el paseo por la calle Al-Muizz o una terraza con vistas al Nilo. Cena temprano: mañana hay que madrugar.
Día 2. Guiza, Sacara y el museo
El día grande. Empieza en la meseta de Guiza a la hora de apertura, antes del calor y de los autobuses: las tres pirámides, la Esfinge y el mirador panorámico desde el que se ven las nueve alineadas.
Entrar en la Gran Pirámide tiene billete aparte y es una experiencia física —un corredor bajo, empinado y muy caluroso— que no todo el mundo disfruta. Dentro no hay nada que ver salvo una cámara vacía con un sarcófago roto; lo que impresiona es estar ahí.
Por la tarde, dos opciones según lo que te interese:
- Sacara y Dahshur, con la pirámide escalonada de Zoser y las dos de Seneferu, en las que se puede entrar sin colas. Es la opción arqueológica.
- El Gran Museo Egipcio, junto a las pirámides, donde está hoy el ajuar completo de Tutankamón. Es la opción de museo, y necesita al menos tres horas.
Termina en el bazar de Jan el-Jalili, que de noche es cuando está mejor, con un té en el café El Fishawy.
Día 3. Vuelo a Asuán y embarque
Vuelo temprano a Asuán, la ciudad más tranquila y más bonita del valle. El programa habitual de la mañana es la presa alta, la cantera del obelisco inacabado y el templo de File, al que se llega en barca y que fue desmontado y trasladado entero a otra isla para salvarlo de las aguas.
Por la tarde se embarca en el crucero por el Nilo. Antes, si queda luz, la mejor hora del día en Asuán: una faluca de vela entre las islas de granito, con la isla Elefantina y las dunas del otro lado al atardecer.

Día 4. Abu Simbel y Kom Ombo
La excursión a Abu Simbel sale de madrugada, hacia las cuatro, y son tres horas de carretera en cada sentido por el desierto. Mucha gente duda si merece la pena. Merece la pena.
Son dos templos excavados en la roca por Ramsés II, con cuatro colosos de veinte metros en la fachada del grande, y su historia moderna es tan increíble como la antigua: en los años sesenta se cortaron en más de mil bloques y se reconstruyeron sesenta y cinco metros más arriba para salvarlos del lago Nasser. Hay también vuelos cortos desde Asuán, más caros y más rápidos.
Al volver, el barco navega hacia el norte y por la tarde atraca en Kom Ombo, el único templo doble de Egipto, a cien metros del amarre. Al atardecer, iluminado, es de las mejores estampas del viaje.
Día 5. Edfu y navegación
El templo de Edfu se visita a primera hora, normalmente en calesa desde el muelle. Es el templo egipcio mejor conservado que existe: techos, muros, puertas de madera reconstruidas y un halcón de granito en el patio.
El resto del día es navegación, y es una de las mejores partes del viaje. Se cruza la esclusa de Esna y se pasan horas en cubierta viendo campos de caña, búfalos, palmeras y críos que saludan desde la orilla. No hay nada programado y esa es exactamente la gracia.
Día 6. Luxor
El día más denso. Se empieza en la orilla oeste, con el Valle de los Reyes —la entrada general incluye tres tumbas, y las de Tutankamón, Seti I y Ramsés V/VI van aparte—, el templo de Hatshepsut encajado en el circo de acantilados y los Colosos de Memnón.
Por la tarde, la orilla este: el templo de Karnak, con su sala hipóstila de ciento treinta y cuatro columnas, y el templo de Luxor, que conviene dejar para la noche porque está iluminado y es cuando mejor se ve.
Si quieres el globo aerostático sobre la necrópolis al amanecer, este es el día, y hay que reservarlo con antelación. Se despega hacia las cinco de la mañana y se vuela unos cuarenta y cinco minutos.
Todo lo de la ciudad, ordenado, en qué ver en Luxor.

Día 7. El Cairo y vuelta
Vuelo de regreso a El Cairo por la mañana. Con lo que quede de día, lo que mejor funciona según la hora de salida:
- El Museo Egipcio de la plaza Tahrir, el de siempre, que conserva miles de piezas y una atmósfera de museo antiguo que se ha perdido en el nuevo.
- El Cairo copto, con la Iglesia Colgante, San Sergio y la sinagoga Ben Ezra, todo en dos manzanas.
- La ciudadela de Saladino y la mezquita de Muhammad Ali, con la mejor vista de la ciudad si el día está limpio.
Calcula tres horas para llegar al aeropuerto con margen. El tráfico de El Cairo no perdona.
El itinerario de un vistazo
| Día 1 | Llegada a El Cairo |
| Día 2 | Guiza y la Esfinge; Sacara y Dahshur o el Gran Museo Egipcio; Jan el-Jalili |
| Día 3 | Vuelo a Asuán, presa alta, obelisco inacabado, File y embarque |
| Día 4 | Abu Simbel de madrugada; navegación y Kom Ombo |
| Día 5 | Edfu y día de navegación hasta Luxor |
| Día 6 | Valle de los Reyes, Hatshepsut, Karnak y Luxor de noche |
| Día 7 | Vuelo a El Cairo, última visita y regreso |
Variantes según lo que te interese
- Si prefieres el orden inverso, se puede volar a Luxor y navegar hacia el sur hasta Asuán. Funciona igual de bien y a veces sale más barato.
- Si no quieres crucero, se puede hacer Luxor y Asuán por tierra, durmiendo en hotel, con tren o coche entre ambas. Se gana flexibilidad y se pierde la navegación, que es media gracia del viaje.
- Si viajas con niños, quita una de las dos jornadas de templos y añade la faluca y el bazar. Con siete días y menos de doce años, el ritmo de este itinerario es exigente.
- Si te sobra un día, el mejor sitio para ponerlo es Luxor, que se queda muy corto en una sola jornada.
Errores que conviene evitar
- Meter Hurgada o el mar Rojo en estos siete días. No cabe, y el viaje se convierte en una sucesión de traslados.
- Dejar Abu Simbel fuera por la madrugada. Es lo que más gente recuerda al volver.
- Reservar el globo al llegar. Las plazas se agotan, sobre todo en temporada alta.
- Visitar a mediodía. En Guiza y en el Valle de los Reyes, la hora de apertura cambia por completo la experiencia.
- No llevar efectivo suelto. Las propinas son constantes y con billetes grandes no se resuelven.
Nuestros circuitos de una semana
- Viaje a Egipto 7 días: El Cairo con crucero por el Nilo
- Egipto 8 días: El Cairo y 3 noches de crucero en tren
- Egipto 8 días todo incluido: crucero de 4 noches con Abu Simbel
- Egipto 10 días: El Cairo, crucero y Hurgada
- Egipto en 12 días: El Cairo, crucero y el oasis de Bahariya
- Todos nuestros viajes a Egipto

